lunes, 17 de marzo de 2014

10 años homenaje a las víctimas del 11 M.

En el municipio donde resido, en el Parque de las Comunidades, se plantaron hace 10 años 192 árboles, en conmemoración de las víctimas, que ahora mismo estarán en flor, preciosos como preciosas fueron para todos nosotros aquellas vidas sacrificadas por el odio fundamentalista islámico.

        Y quien quiso, hizo un pequeño poema. Que fueron muchísimos.

Homenaje a las víctimas del 11 M.

PROHIBIDO DEJAR DE SOÑAR

Que quienes nos llenaron de dolor nos vean reaccionar,

amamos la bondad y la vida.

El amor y la libertad pueden más

que quienes viven en las tinieblas del odio.

Entre terribles padecimientos, en ellas perecerán.

Sembremos sonrisas y esperanza, en los árboles del recuerdo,

por quienes, inocentes, padecieron las iras

de maligno furor fundamental.


Quirón


lunes, 10 de marzo de 2014

Las rarezas de ser humano




Todos nacemos iguales, seres humanos. Todos formamos parte de esa especie terrícola. Crecemos, nos multiplicamos, vivimos y morimos. Hasta ahí, la naturaleza nos iguala. Luego, el propio ser humano ha logrado catalogarnos distintos, dependiendo en lo físico de cromosomas, ADN, genes, deficiencias, minusvalías. En lo psíquico también nos tienen catalogados por nuestras capacidades mentales, psicomotrices, impulsos nerviosos…  Por crear catalogaciones, no han omitido ninguna, raza, color, sexo, condición, religión, ideología, estudios, aptitudes, actitudes y un sinfín más.

El ser humano posee el poder de razonamiento, que le hace analizar, reflexionar, estudiar y decidir ante una coyuntura y, ahí también nos diferenciamos. Ante un mismo problema, dependiendo de sus creencias, genética, expectativas y, muy especialmente, el sentimiento del propio ego, se decantará por una u otra alternativa.

La experiencia del propio ser humano, durante los años, siglos o milenios que lleva habitando en la Tierra, ha ido creando una serie de normas, leyes, costumbres o tradiciones para la mejor convivencia de unos con otros. La evolución de la especie, el estudio, explotación y administración de los recursos que la Naturaleza pone a nuestra disposición, ha hecho que se establezcan reglas para no agotar estos recursos. La capacidad de razonamiento de la especie es la que debe regular la forma de cohabitar con la Naturaleza para una infinita existencia de ambas.

El avance de las tecnologías y la capacidad de investigación de la especie, nos han llevado a conocer quienes somos, de donde venimos y hacia donde suponemos que queremos ir, nuestra composición química, el sistema  regenerativo celular que mantendrá nuestra existencia, los fármacos, operaciones, trasplantes y auto trasplantes, reconstrucciones parciales de órganos, etc.

El ser humano también ha desarrollado el estudio y promulgación de normas morales. Dependiendo de la latitud o longitud donde está ubicado cada ser humano, un mismo acto se puede calificar de moral o inmoral, según esté ajustado a las normas de cada pequeña comunidad de la Tierra.

También el ser humano ha descubierto que nuestros actos, aparte de por genética, razonamientos y aprendidos, también se realizan por ese sentimiento íntimo que hemos denominado “conciencia”. ¿Se aprende? ¿Se desarrolla sólo? ¿Se forma por un cúmulo de experiencias de vida? ¿Puede chocar alguna vez con la razón?

La conciencia suele estar reñida con nuestro ego. ¿Por qué? Porque contempla, además de a nosotros mismos, el efecto que puede producir en los demás, benéfico o nocivo. El ser humano todavía no ha sido capaz de descomponer los elementos que componen este sentimiento, para aislar la parte nociva del mismo, o llenar las lagunas que nos hacen tomar la opción egocéntrica.

Se suele decir que se duerme bien, porque tienes la conciencia tranquila. El ser humano también ha desarrollado la capacidad de engañar a su propia conciencia o, simplemente la ha encerrado en lo más recóndito de su alma, donde no pueda rebatir la conducta humana.

Espero que todos los seres humanos dejen de pensar que la humanidad es rara, y se den cuenta de la insignificancia que representan frente a la totalidad y que “un grano no hace granero, pero ayuda al compañero”.


Rabo de lagartija

sábado, 8 de marzo de 2014

El día de la mujer 2014



El puritanismo conservador que nos gobierna en este 2014, ha conseguido que las mujeres españolas nos sintamos minimizadas, como si tuviéramos que ir cogidas y llevadas de la mano  del Patriarca para saber qué hacer y cuál es nuestro lugar.

 Se arrogan un derecho que yo no les concedo.

Las mujeres nos sentimos agredidas cuando desde el Gobierno (con su ley del aborto) quieren reducir nuestro cuerpo y nuestra mente a la idea única y fundamentalista, de sus estrechas mentes.

 ¡Ah! y no descendemos de una costilla de Adán.

 Mi resistencia a esas ideas y leyes, queda  patente, en este pequeño resumen de un hecho científico.



“LAS SIETE HIJAS DE EVA”  Junio 2004

Brian Syker, es profesor de genética en la Universidad de Oxford y ha escrito este libro relacionado con él ADN, tema del que es una autoridad mundial.

Según él, la población del viejo continente procede de siete grupos genéticos que se transmitieron por vía materna.

Las madres de Europa, proceden de la zona de la garganta Cheddar (Inglaterra). De los restos encontrados han extraído pruebas directas de la continuidad genética entre la población actual y los cazadores del Paleolítico Superior.

La reconstrucción genética habría identificado siete grupos genéticos principales. Dentro de cada uno de estos grupos, las secuencias del A.D.N. eran identificas o muy similares unos a otros. Más del 95% de los nativos europeos pertenecen a uno de los siete grupos.

Así pues, las muestras de cada uno de los grupos indican la época del pasado en el que vivieron realmente. Eligió a las siete mujeres, madres de cada clan, y las puso un nombre: Úrsula, Xenia, Elena, Velda, Tara, Catalina y Jazmín.

Hace 17.000 años, las llanuras del norte de Europa estaban desiertas. Toda la vida animal y humana estaba concentrada en Ucrania, el sur de Francia, Italia y la península ibérica.

Velda, la 4ª de la siete hijas, vivió en esa época en el norte de España, en las montañas de Cantabria. La familia de Velda dependía de los bisontes y de otros animales que pasaban el estío en Ikas, (altas mesetas de la península). Eran cazadores y mientras sus hombres se iban de caza, bastante lejos, Velda y su horda, tenían que defender de otras hordas su cueva, que trataban de arrebatársela por la fuerza.

El libro narra, que Velda era una mujer llamativa, más alta que las demás, 1,65 metros, ojos castaños y chispeantes, pelo oscuro y liso... su piel era de color castaño claro; en invierno, con el sol, su cara adquiría un precioso color ébano.

 Era afable con el resto de la mujeres del clan, donde muchas eran familia, se ayudaban en todo, así como en los partos.

 Velda mantenía el fuego encendido para alejar a las fieras y cuidaba de sus tres hijas y de su madre, que era mayor, tenía 33 años. Se acostaban sobre pieles en una grieta de la cueva.

 Cuando llegaban los cazadores, Velda podía dormir, ya que su compañero ocupaba su lugar de vigilancia.

 En parte Velda tenía una  vena artística, su abuelo que había sido uno de los que pintaron las cuevas ceremoniales y ella intentaba que la dejaran pintar algo en una de las grandes cavernas que se usaban para las ceremonias anteriores a las cacerías.

 Se trataba de un privilegio celosamente guardado porque además de pintar tenían que poseer convincentes dotes sobrenaturales para la magia y Velda las poseía.


 P.D. Bueno, pues sólo faltaba que a nuestros grandes hombres, los comparados por Aristóteles a los animales, hubieran descendido, no a semejanza de Dios, sino de una Velda muy especial, pero mujer al fin y al cabo.

Si a ellos, Aristóteles les comparó con los animales, a nosotras lo hizo con las "hierbecitas", y fíjate que es verdad, porque las hierbas nacen de la Madre Tierra, hacen la fotosíntesis, se alimentan del sol, del aire y del agua, son autótrofas, pero los animales son heterótrofos, quiere decir que sólo pueden sobrevivir si hay “hierbecitas”, para que la cadena de la vida pueda seguir.
 Lo mismo, no habría reproducción humana sin las Veldas que  en el mundo hemos sido.

QUIRÓN

martes, 4 de marzo de 2014

Las ratas





         Llevamos varias noches despertándonos con los chillidos de las ratas. Se han apoderado del patio de luces de la finca. Los vecinos tienen la buena costumbre de reciclar allí la basura a través de las ventanas, creando un ambiente festivo para los roedores. El insomnio nos lleva a reflexionar sobre los malos momentos familiares que estamos pasando. Estamos al borde de la quiebra, ya que el paro no nos da para mucho, y hemos dejado de pagar dos mensualidades del alquiler, por lo que en cualquier momento nos echarán a la calle. Para colmo, nos toca este mes uno de nuestros ascendientes, que carece de pensión. Si por lo menos se callaran los odiosos bichos y pudiéramos dormir tranquilos.

         Hemos tomado una decisión. En la reunión de vecinos se ha acordado efectuar una cacería para acabar con esta plaga. El sábado por la tarde accederemos al patio con toda clase de utensilios, e incluso armas, y haremos una ofensiva coordinada, ya que el Ayuntamiento se desentiende de nuestras peticiones de desratización de la zona. Nos han cortado la luz por falta de pago y el casero no quiere arreglar este tema mientras que no le paguemos. El abuelo tiene una tos preocupante y lo hemos llevado a urgencias donde nos han puesto mil pegas al no tener cartilla. Finalmente lo han atendido por caridad.

         Somos unos veinte, armados de escobas, palos, y algunas escopetas de perdigones. Saltamos por la ventana de nuestra cocina y nos reunimos en el centro del patio. Desde allí nos vamos abriendo en abanico y vamos golpeando el suelo tratando de arrinconar a las ratas. Empiezan a salir de debajo de cajas, papeles u otros objetos sobrantes de la comunidad. Corren dando agudos chillidos buscando un cobijo seguro. Empiezan a sonar algunos perdigonazos. Al tenerlas medio arrinconadas, se revuelven enseñando sus afilados dientes. Se forma un cuerpo a cuerpo donde arrecian escobazos, patadas y algún que otro intento de mordisco. Nos hemos pertrechado con botas altas y un par de pantalones gruesos. Anoche se acabaron las medicinas que le dieron al abuelo en el hospital y hoy no ha tomado ninguna. Nos han escrito del paro informándonos que se nos acaba la prórroga.

         Las ratas que van quedando enloquecen. Saltan y corren hacia todas partes. Se han atrincherado debajo de unos hierros y chapas de un rincón, donde es difícil hacerlas salir sin exponernos a sus mordeduras. Optamos por traer unos cuantos cartones y papeles y prenderlos fuego, echándolos sobre los hierros. Estamos preparados como cazadores en un coto, esperando el paso de las piezas. El humo las empieza a rodear y vamos escuchando un coro creciente de chillidos. Parece como si se estuvieran atacando entre ellas mismas. De repente, la estampida. Salen disparadas hacia todos los lados a la vez. Nadie da la voz de “fuego” pero aquello parece un fusilamiento. A la vez, se levantan al unísono las escobas y palos y caen demoledoras sobre esos bultos en movimiento. La batalla ha terminado. Los cuerpos de los perdedores siembran el patio y nos vamos satisfechos a nuestras casas, a seguir reciclando basura. Desde entonces no hemos vuelto a escuchar los chillidos a media noche. El lunes nos llamaron para un trabajo casi definitivo, con buenas promesas de futuro.

         Hace dos meses que hicimos la cacería. La tranquilidad ha vuelto al patio vecinal. Durante el día se escuchan los comadreos entre ventanas y algunas voces fuera de tono en algún hogar. El abuelo está atendido por otro familiar y nos hemos puesto al corriente con nuestras deudas. Nuestro trabajo, aunque no es la panacea que nos contaron y nos dejamos la piel todos los días en él, cubre nuestras necesidades.

         Esta noche, nos han despertado de nuevo los chillidos de las ratas.


                                               Rabo de lagartija

El mundo confuso, tal vez loco




     Cada día que despertamos, nos encontramos con una noticia nueva que nos hace temblar, ya sea política, social o económica.

     En lo económico, nos afecta a todos de tal manera que, cuando se habla del paro o de la marcha del país, todos nos ponemos a pensar.

     Por cuanto lo social, no es menos importante, ya que todos dependemos de cómo el comportamiento de un país puede afectar al resto de los países en todas las intervenciones sociales que se puedan llevar adelante.

     En cuanto a lo político, es tan difícil hacer una predicción de lo que pasará mañana, que creo que nadie se atreve a pronosticar lo más mínimo.

     Si nos paramos a pensar un poco de lo que pasa por el mundo, nos llevaría tanto tiempo poder explicarlo, que agotaríamos nuestra existencia sin llegar al fin de una conclusión. En los cinco continentes hay problemas, que no parece que se puedan resolver a corto plazo, no importa que sean ricos o no. En todos hay grandes diferencias, tanto económicas como políticas, y así nunca podremos estar tranquilos, porque todos conocemos algunos mandatarios en buena parte del mundo que, primero, no son democráticos, hacen y deshacen a su gusto, en muchos casos tienen al pueblo oprimido y asustado, y la libertad es algo abstracto. Y aún es peor en otros que, por llegar al poder, son capaces de cualquier cosa.

     Cada telediario es una fuente de calamidades. Guerras y más guerras, dentro y fuera de cada país. Lamentable que un país rico y poderoso se quede en la ruina, por culpa de que unos pocos quieran mandar y que con sus ideas empujen al pueblo a una muerte casi segura, para ellos conseguir la gloria. Reciente tenemos este caso con más de 80 muertos y un país muy rico destrozado. No me olvido de otro país que llevan tres años de guerra y nadie pone fin a esta masacre, que ya son miles los muertos y parece que nadie acaba con tanta sangre en las calles.

     Mañana aparecerá otro país con algún iluminado, que aparecerá como el salvador de todos, y a los pocos días comenzará el hambre, la represión, los tiros y acabará por detener a quien le diga la verdad, para que nadie le quite el puesto que logró a base de mentiras.

     ¿El mundo está confuso, o está loco? ¿O son muchos los locos y pocos los cuerdos? ¿Qué les empuja a la locura? ¿Acaso estamos tan locos que no vemos la realidad y nos dejamos llevar por las masas? ¿Acaso es que sobramos muchos y nos llevan al exterminio?

     Y digo yo, ¿Quién está más loco, los que nos empujan o lo que los seguimos?

     El futuro es muy incierto y confuso.

     Porque todo es una locura.


Trotamundos

jueves, 27 de febrero de 2014

Desde la ventana




Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas, bajo la óptica del varón.

Abarca (1404-1893) y llenan dos particularidades comunes a la mayoría de estas mujeres, que podrían ayudar como punto de partida para el examen de su labor: 1)- que casi todas fueron autodidactas y 2)- que la satisfacción de leer tuvieron que procurársela a hurtadillas como un lujo casi pecaminoso, si tenemos en cuenta que para las mujeres todo lo que no fuera devoción  o enseñanzas domésticas era nocivo y peligroso.

 Hasta llegar al padre Feijoo, primer paladín bienintencionado del sexo femenino.

Pedro Melan, coetáneo de Teresa de Jesús,- dice- que en otros libros solo “desenvolturas y bachillerías” pueden aprender.

Teresa de Jesús, fue una de las escritoras  más renovadora de la lengua castellana. Declara- el deleite que le producían los libros de caballería. Tanta era su afición que dejo escrito, “era tan en extremo  lo que en esto me embebía que sin tener libro, me parecía no tener contento-.

Emilia Pardo Bazán, escribió, cierta bisabuela mía tuvo que aprender a escribir sola, copiando las letras de un libro impreso.

María de Zoyas y Sotomayor, precursora de la novela psicológica en sus “novelas amorosas y ejemplares” llamadas el “Decamerón español”,  que alcanzaron tantas ediciones como las obras de Quevedo, o Cervantes.

Protesta María veladamente, contra las dificultades que los hombres ponían a su instrucción y- decía- Por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas, por libros almohadillas.

Si en lugar de almohadillas y bastidores nos dierais libros y preceptores fuéramos tan aptas para los puestos como los hombres. De ella, “el porvenir engomado”.

Se deduce de lo escrito por Serrano Sanz, que hasta bien entrado el s XIX las escritoras españolas lo fueron a pulso y casi por milagro, por lo que no es extraño que se sintieran como intrusas, y que su estilo denotase una cierta cortedad o indecisión, (como una necesidad de  justificarse por haber metido la hoz en mies ajena). Se aprecia que la trayectoria de sus vidas personales suele ser irrelevante y añadía, si se deja aparte a Teresa de Jesús, que en todo fue extraordinaria.

Mateo Alemán _ describe  según él, la exaltación reprimida de las doncellas casaderas,” las ventaneras” a las que trata de livianas-dice el tal Alemán, “oyen una canción referida a cualquier belleza y siendo feas como topos, se creen Venus y se encienden como teas, lo cual es desastroso para la virtud y el recato. No pongan la doncella, ni la viuda, su blanco en la libertad. (Vaya pavo el tal Mateo).

Sor Juana Inés de la cruz, escribía: hombres necios que acusáis /  a la mujer sin razón, / sin ver que sois la ocasión / de lo mismo que culpáis…

Tres siglos más tarde, seguían teniéndoselas que ingeniar para instruirse. Concepción Arenal, se atrevió, disfrazada de hombre, a frecuentar las aulas universitarias. A  finales s XIX decía- la mujer tiene ya personalidad, tiene abierto el camino de los sentimientos y cerrados todos los de la inteligencia. En sí no halla recursos para combatir la pasión, que es la única forma en que concibe la vida, y solo la concibe así porque en las novelas escritas por los hombres, solo se las enseñaba a concebirlas así  en pleno s XIX, que es la época pasional por excelencia.

 Concepción Arenal, para romper esos modelos, eligió el camino heroico de la reflexión y el estudio. Analiza el tedio femenino como una enfermedad del entendimiento que no acomete más que a las ociosas. La causa, estaba en el desconocimiento de la mujer real, en la marginación a la que la condenan los modelos literarios: “queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis”. Dice lo mismo que Sor Juana Inés de la cruz, que era clarividente.

Estaban deseosas de identificarse con esas heroínas, y aborrecían las paredes de sus casas, incomprendidas, con anhelos sin cauce. “el infinito malestar”.

Gertrudis Gómez de Avellaneda, titula “mi mal” ateniéndose a los modelos propuestas por los románticos. (Flaco favor les hicieron a las mujeres de carne y hueso, con sus escritos sobre ellas).

Más de la mitad de las novelas del s XIX, no dan otra opción al tedio femenino que el adulterio del cual tenemos cantidad de ejemplos: Madam Bobary de Flaubert, Ana Ozores de Clarín, o Ana Karenina de Tolstoi… crearon copias de la vida real porque las mujeres no se resignaban al ocio.

En siglos anteriores los moralistas, s XVI al XVIII, ya notaban con inquietud que las mujeres encerradas se aburrían y se agriaban, pero ellos lo achacaban a la debilidad y no a la condición de victimas en un mundo de hombres.

Fray Luis de León -decía- son pusilánimes las mujeres de su cosecha, poco inclinadas a las cosas de valor, si no las alimentan a ellas. Cuando son maltratadas, y tenidas en poco, pierden el ánimo  y se les caen las alas del corazón.

Fray Antonio de Guevara, en “epístolas familiares”-decía- guardaos de ser liviana, vana, y ventanera, habladora y chacarera, porque con las damas de esta estofa, huelganse los hombres en paveo de hablar y casar. (Pero  bien que las buscaban fuera de casa, así).

Pedro de Luxón, .decía- nadie se casaba sino con la hija del vecino, sabía si era ventanera, salidera  o desperdiciada.

La Dorotea de Cervantes-decía-era tal el encerramiento, que solo los criados podían ver que iba a misa tan de mañana, tan acompañada de madre y otras criadas, tan tapada, cubierta y recatada que apenas mis ojos veían donde ponía los pies.

 Así las cosas, la ventana era un elemento peligroso de transgresión para los conspicuos varones. Suponían  que si una mujer se asomaba a la ventana, era sólo como reclamo al hombre, para exhibir su imagen y encandilar al varón. Su mente no les daba más de sí. No podía ser para tomar el aire o para ver lo que había fuera.

La diferencia está en el enfoque, la ventana como punto de partida.

Rosalía de Castro, desde su ventana de Padrón, soñaba, viajaba y desde allí convertía en palabras aquella marea de emociones que se desbordaban en su pecho a la vista del paisaje. El afán de apresar el instante furtivo, de la niñez ventanera. A punto de morir y hablando del corazón escribe pese a todos los combates. Fue corazón de niña y de mujer a la vez.

“La forma de dejar impresas las  emociones, de describir desde la cárcel del amor, surge tarada por el pudor a hablar de los propios sentimientos que los carceleros les han venido inyectando desde tiempo inmemorial, junto al menosprecio hacía sus capacidades intelectuales”.


Quirón     

Explosión de tinta






Se derramo por fin la tinta que estaba en el tintero del abuelo.

Esperó  mucho tiempo prensada  entre el cristal macizo y oscuro, por el tiempo.
Todos los días se agitaba esperando su liberación, no podía estar tranquila  sin que su preciada sustancia nadie utilizase.

Ella pensaba que felizmente podría llenar libros, ilustrar sus portadas, dar vida a tanta voz callada.

Un día una pluma, que estaba vagando por el corredor sin dueño, se apoderó del silencio y oyó los lamentos de ese azulado líquido que brillaba  con destellos, formando caracolas de nácar.

La pluma unió todas sus fuerzas y explosionó el tapón sin miedo y se fundieron en la alegría del encuentro. Desde ese día tinta y plumas no se han separado, siendo fieles a su trabajo.

Una algarabía de letras se fusionaron, llegaron las palabras, y se hicieron cómplices en sus gestos. Desde ese día alimentaban manos inquietas.
Otras plumillas que estaban  en pupitres de madera seca, sintieron el frescor de ese líquido azulado que llegó con los tinteros, llenando los huecos vacíos, para  cuando llegasen los niños y descubrieran la unión de plumillas y tinta. Desde ese día el líquido hizo brotar en ellos incalculables  sueños. Sus primeras palabras escritas fueron.

                   ¡¡MI ESCUELA¡¡

Pasados unos años esos niños crecieron, las palabras les hicieron grandes. Nos han ido dejando una buena herencia  en literatura, que hoy nos hace pasar tardes plácidas, sin prisas, disfrutando con sus creaciones.


VIRPANA