lunes, 13 de octubre de 2014

La soledad



     


     Hasta hace poco tiempo pensaba que la soledad era algo negativo. Creía que sólo te podía traer tristeza y desánimo. Quizá porque las personas que hemos tenido pareja, nunca llegamos a pensar que un día podríamos quedar solas. De alguna forma, todas nuestras preocupaciones o necesidades las teníamos cubiertas, porque podíamos hablar con  nuestra pareja. A veces no estábamos de acuerdo, pero había un diálogo en el cual era bueno contrastar opiniones de tus hijos, de la familia, de las cosas positivas o negativas que ocurrían en la sociedad.

    Cuando, de repente, no disponemos de esa compañía, piensas qué es lo que vas a hacer con todo ese tiempo que tienes para ti sola. Puedes quedarte en casa recordando tiempos pasados que fueron mejores, pero esos recuerdos no te ayudan para vivir el presente. O también, puedes pensar en la soledad como algo positivo, porque, al disponer de tiempo, puedes hacer cosas que nunca pensaste que harías. Ahora puedes desarrollar actividades, que las tenías en tu mente, y por falta de tiempo no podías centrarte en ellas. También creo que tienes más interés por vivir la vida de otra forma, más a pie de calle, interesándote por pequeñas cosas que en otros momentos pasaban desapercibidas. Que puedes ser más tú misma, porque dispones de tiempo.

    Diría muchas cosas sobre lo positivo que tiene la soledad, pero simplemente vivirla con ilusión, puede hacer que algo que se nos planteaba como doloroso, nos haga renacer nuestro entusiasmo para vivir el día a día.


Blanca

martes, 7 de octubre de 2014

Los sudores del escritor



Un chispazo de idea en tu cerebro puede dar lugar a una gran novela. La inspiración es efímera, tardía, se hace de rogar la mayor de las veces. No se debería escribir por obligación si no por placer.

 Los grandes escritores de la historia, hasta nuestros días, han estado en posesión del don de saber lo que quieren escribir y cómo lo escriben. Muchos de ellos alcanzaron la fama a posteriori. Hoy en día, no sólo hay que crear un buen relato para que llegue al gran público. Tienes que tener a tu alcance varios parámetros: Ser ya un consagrado en la materia. Tener conocimientos editoriales que se hagan cargo de su publicación. Contar con medios de comunicación que lancen tu obra al mercado. Y, lo más importante, tener un respaldo financiero para asumir todos estos costes.

Hoy se escribe sobre cualquier tema. Siempre hay un público al que le puede interesar esa materia aunque sean minorías. Desde temas vanguardistas a los históricos. Novela negra a la romántica. Temas sociales, psicológicos, espirituales, pedagógicos, religiosos, surrealistas, graciosos, poéticos.

Muchos de estos creadores literarios llegarán al final de su carrera sin pena ni gloria. Otros, con una sola obra  serán conocidos. Les quedará el hándicap de mantenerse en la cresta de la popularidad con nuevas creaciones que estén a la altura de la primera. Un trabajo bien hecho requiere mucho tiempo de planificación, búsqueda y estudio de datos y conocimientos sobre la materia que se escribe. A todo esto hay que sumarle sinsabores, bajones de ánimo y, sobre todo, una gran imaginación y fantasía para que lo que escribes no se quede en un aburrido relato de unos hechos y cobre vida propia que transmita sensaciones y emociones al futuro lector.

Si eres capaz de lograr que todo lo antedicho se haga realidad, que la suerte te acompañe.

Rabo de lagartija

Cada día




 
Cada día florece una noticia llena de espinas.
Cada día los españoles nos llenamos de orgullo, por saber la clase de personas que tenemos al frente de nuestros derechos y deberes.

Cada día, las noticias nos irritan y acongojan.
Cada día, nos sentimos ninguneados.
Cada día dudamos más de todo y de todos.
Cada día nos sentimos más indefensos y tristes.
Cada día confiamos menos en todos y digo en todos.

Las pantallas de la tele les sirven, a los que viven de nuestros impuestos, para lavar su imagen. Nos cuentan cosas que luego son todo lo contrario. Aparecen como benditos, y luego son como bandidos, roban y engañan. Los hay que nos conducen a la huelga, y luego ellos se llenan los bolsillos. Directores que aparecen respetuosamente limpiando las arcas de la empresa, ilustrísimos que el tiempo pone en vergüenza sus actuaciones. Cada día, a las personas de este país, nos da más asco tener que consentir tanto robo, tanto  desprecio, tanto listo que nos haga tanto daño. Porque no se salva ninguno que, teniendo la oportunidad, no se manche las manos con los billetes, esos que el pueblo no conoce, porque sólo ellos los usan y los llevan y no los traen. Y cada día aparecen más y más con las manos manchadas y la corbata limpia.

Mucho tiene que aprender este pueblo que se llama ESPAÑA, para que los que vienen detrás no sean ninguneados como lo somos nosotros. Para que no permitan los abusos y desmanes de banqueros, empresarios, gobernantes, sindicalistas, ayuntamientos y tantos otros, que en cuanto pueden, nos dejan con el culo al aire.





Trotamundos

miércoles, 1 de octubre de 2014

Era el verano de gracia de 1947



  Una  de las cosas buenas que tiene el verano es, que tiene de 6-8 horas que las tienes que pasar recogida y a la sombra. Te da tiempo a pensar y sobre todo a mi edad a recordar, para eso  tienes que meterte en tus intersticios, allá adentro en tu mismidad y comienzan a aparecer en tu memoria pequeños datos a los que se acercan otros y así hasta sumergirte en tus 7 años y encontrar el nacimiento de tu cuarto hermano pequeño y como los aconteceres se sucedían  en mí memoria  como si estuviera allí, como cuando era pequeña y los vivía.
En Sepúlveda, al pie del puente grande, que cruza el desnivel del río Caslilla y que da entrada y salida a la carretera general que de Segovia nos lleva a la antigua Sepúlveda, se encontraba una tenería. Allí en los años 40-50, se mataban todo tipo de equinos: muchos burros, algunas mulas y los menos caballos y yeguas.
 La tenería estaba regentada por una familia palentina que llegada de su tierra había hallado acomodo entre nosotros. Se trataba de un padre y sus dos hijos, Dámaso y Esperanza.  Ésta a su vez estaba casada y  tenía dos niñas, alquilaron su casa en la plazuela enfrente de la nuestra. Ellos vivían dos metros por encima de la carretera general de Segovia y nosotros que vivíamos dos metros por debajo. Aquel tramo se llamaba carretera de Santiago porque nuestro barrio tenía el nombre de la iglesia románica semiderruida (pero todo un monumento). Recuperado en parte en los 90 del siglo pasado para recrear las Hoces del Duratón, su fauna y flora, como  Parque protegido de las hoces del Duratón.
En la tenería se sacrificaba a los equinos y se trabajaba en las pieles y en el despiece de los animales que eran comercializadas (no allí pero si en Segovia). Yo recuerdo que venían furgonetas viejísimas que cargaban en la tenería y se iban. Mi madre decía: luego lo venden en las tiendas como chorizo el Acueducto.
             También recuerdo como el padre de Esperanza cuando subía de la tenería muy tarde a veces sacaba lonchitas muy finas de carne oscura y casi seca y nos las daba a los chicos y chicas que estábamos jugando, de esto poquito, que es muy caro decía, y se ponía el dedo en la boca y decía silencio chicos que estoy cansado y quiero irme a la cama (aquella carne seca estaba riquísima). Así que no hacer ruido ¡eh! Y se metía en casa seguido de su familia. De  aquella manera se terminaba la tertulia de todas las vecinas desde la caída de la tarde. Que lástima pero no recuerdo el nombre del padre de Esperanza porque lo veíamos poquísimo y murió pronto y de repente.
Manoli y yo íbamos con las hijas de Esperanza a párvulos con Dª María. No teníamos que recorrer 20 metros y ya estábamos en la escuela, que era muy divertida y cuando salíamos jugábamos un ratito en la plazoleta de arriba y a comer, para volver con Dª María.
Les había ido bien con la tenería en los tiempos peores del hambre, porque como nada se tiraba, el negocio funcionaba e inclusive daban trabajo a otros hombres del pueblo en la tenería. La cecina en Sepúlveda no se comercializaba, pero Esperanza le contaba a mi madre que su padre sacaba buen dinero de la cecina en Castilla la Vieja: Palencia, León, Zamora o Valladolid. Jamón no comerían pero cecina sí. Era algo que se valoraba mucho en su región. Ella de vez en vez nos mandaba con alguna de sus hijas unas lonchas envueltas en papel de estraza.
1947 fue un mal año para nuestros amigos. El padre que estaba en Palencia negociando su cecina y su carne, se quedó sentado esperando al tratante con el que comercializaba sus productos. Un ataque al corazón se lo llevó de repente. Esperanza muy avanzada con su embarazó tuvo que trasladarse a enterrar a su padre en su pueblo. Regresó y  unas semanas más tarde su hermano en el deshuese de un animal se le fue la cuchilla y se cortó en el brazo, ella le curó como tantas veces, pero su hermano se despreocupó y se presentó la gangrena y no hubo antibiótico que parara aquello, le cortaron el brazo en Segovia, pero no hubo solución y se murió. Mientras, a Esperanza con tanto sufrimiento se le adelantó el parto. Y aunque la niña estaba bien la madre estaba destrozada y sin saber qué hacer con todo aquello, que desgracia señor.
 El caso es que mi madre por esos días dio a luz a nuestro hermano pequeño Mariano.    Mi madre subió a casa de Esperanza habló con ella y la dijo, mira tú vas, entierras a tu hermano, piensa que tu hija te espera, y por ella tienes que tener cuidado de ti, tienes que ordeñarte como si lo hiciera la niña para que no se te retire la leche. Vete tranquila que hasta que tú no vuelvas yo tendré mellizos un chico y una chica. Y de ese burro no la bajo nadie.
 El resto de vecinas la animaron a aceptar la idea de mi madre. Esperanza decía por Dios, es que no veis como está Paquita, es que está en los huesos a ver si por cuidar de mi niña la pasa algo, y ellas la contestaban, ¡mujer! que nosotras también estamos aquí, y no la vamos a dejar sola. Tu cuídate sigue los consejos para no perder la leche y regresa. Esperanza regresó y encontró a su hija perfectamente cuidada y ellas siguieron su amistad como si tal cosa.
Es para mí tan lógico ese comportamiento de mi madre, como enternecedor su recuerdo y humanidad. Pero no de ser humano, no. De humanismo. De ver a “Esperanza y a su hija como al centro del mundo” “a igual altura que su pequeño retoño”. Ella delgadísima, pequeña, trabajadora y humanista. Y  única para mí.

Quirón

Carretera 1313




                Vive Dios cuanta nobleza
                Tenemos en esta España,
                Y digo cuanta grandeza
                O mi corazón me engaña.

                Es ibérica esta tierra
                Y está llena de caudales,
                Pues la historia lo demuestra
                Con baúles a raudales.

                Ya decían los de antaño
                Tanto tienes tanto vales,
                Y lo saben unos pocos
                Los que amasan los caudales.

                Y llegó la democracia
                Y también las votaciones,
                Unos ganaron en gracia
                Otros ganaron millones.

                Si se cobra del estado
                Lo de menos es la paga,
                Lo que importa son los sobres
                Porque el pueblo es el que paga.

                Entre Suiza y Andorra
                Y paraísos fiscales,
                Los hay que viven de gorra
                Y otros usan los costales.

                Los billetes de quinientos
                El pueblo no los conoce,
                Porque los listos los usan
                Para sus vicios y el goce.

                Ahora estamos entendiendo
                Lo que siempre sospechamos,
                Como nos roban al pueblo
                Los mismos a quien votamos.

                No queda ningún despacho
                Ni tampoco negociado,
                Que tenga las manos limpias
                Porque todos han robado.

                Hay personas en la cárcel
                Por robar para comer,
                Los hay que están en la calle
                Robando para el placer.

                Castigan a una persona
                Por robar cuarenta euros,
                Los hay que roban millones
                Y pasan la vida en pleitos.

                Yo recuerdo aquel cantar
                De aquel grupo que decía,
                Si yo tuviera una escoba
                Cuantas cosas barrería.

                Ya se ha empezado el melón
                Y esperamos que algún día,
                Limpiemos con nuestros votos
                El robo y la hipocresía.


Trotamundos

sábado, 27 de septiembre de 2014

Terapia de grupo





    Me llamo Juan Español y soy bipolar. Me han aconsejado que me integre en este grupo, que desahogue mis miedos y preocupaciones que, al ser compartidas, relajarán la presión que ejercen en mí.

    Mi enfermedad se despertó desde que tuve uso de razón. Mi comportamiento en las actividades colectivas era normal. Me costaba levantarme por la mañana, odiaba el colegio, era selectivo con las comidas que me hacía mi madre. Llevaba la contraria a todo el mundo. Me comportaba como cualquier otro chico. En el tiempo estival se obraba en mí una transformación que no podía evitar ni remediar. Me despertaba temprano, salía con mis primos a correr por los campos y las viñas. Los amaneceres me parecían un momento mágico. Hacía buenos amigos y comía todo lo que me ponían. Mis malos humores se suavizaban y no notaba la presión de los deberes y tareas monótonas y aburridas. El tiempo pasaba volando.

    Mi enfermedad se agravó cuando comencé a trabajar. Durante los largos meses de vida laboral gozaba de la normalidad que hacía soportable mi existencia: Estrés, prisas, exceso de tareas, incomunicación con mi familia y amigos, comidas basura y una malquerencia hacia mis superiores. Como cualquier españolito, disfrutaba de esta vida ordenada y sin sorpresas. Entonces mi bipolaridad me jugaba malas pasadas con más frecuencia. Fines de semana, puentes, períodos de excedencia laboral. Todo ello hacía que surgiera mi otra personalidad que cambiaba totalmente mis hábitos y rutinas necesarias para una supervivencia normal y sacaba ese rescoldo que me iba quemando por dentro y que no podía sujetar. Valles, sierras, vegetación, caminatas, paseos, lectura de libros, dibujos, cocina rural, trato social, intercambio de opiniones, razonamientos. Hasta llegaba a compartir mi tiempo y mis energías con otras personas. ¡Qué asco! Por más que mis actos rutinarios pugnaban por aflorar en mi vida, era incapaz de contener esos impulsos nefastos que me llevaban a cometer semejantes atrocidades con mi existencia.

    Tengo que decir que por parte de mi padre pertenezco a la familia Del Barrio, y por parte de mi madre, a la familia Campos. Quiero entender que mis genes a veces me juegan malas pasadas. Pero he llegado a la conclusión que mi enfermedad se produce por un virus, al que no han conseguido todavía los científicos descubrir su composición y comportamientos, ni han encontrado ningún antídoto para paliar sus efectos. Le han dado por llamar “Síndrome vacacional” y suele activarse en épocas estivales. Por cierto, me han dicho que es bastante contagioso por vía emocional. ¡Ayudadme a quitarme esta lacra que me corroe! ¿Por qué os vais corriendo?


Rabo de lagartija

miércoles, 11 de junio de 2014

Hasta luego, volvemos en octubre



Se cierra el cuadernillo, enmudece el bolígrafo. Llega la hora de un pequeño descanso. Volveremos en octubre con renovadas ganas de seguir trabajando.


         La tinta no dejará de sonar. Seguirá latiendo en  nuestro pensamiento.




El cálido verano se acerca y también  las vacaciones, el cuerpo pide descanso, sosiego, hay que quitar ataduras de ropa, aparcar abrigos y bufandas en el armario, que el cuerpo perciba sensaciones nuevas, vivir más en contacto con la naturaleza, al aire libre.
Las vacaciones estivales son muy diversas, hay quien le gusta pasear por la montaña  y descubrir que la jara este verano está más florida, que el agua de Marzo las sacó de lo más profundo de la tierra, que las torrenteras tienen el mismo sonido al desembocar en las praderas.
Otros prefieren que aguas marinas se encarguen de generar pieles que, durante el invierno han estado aletargadas  sin ver el Sol y  piden  un nuevo color disfrutando de buenos baños. Ver cómo llegan a puerto los pescadores en sus barcazas con buen cargamento.
 Llega también el tiempo de los “abuelos” para disfrutar de los nietos. Estarán de vacaciones y los padres les dejarán que se los lleven al pueblo a disfrutar jugando en la calle. José ya está preparando sus fuerzas para llevar a sus nietos al campo Y dejarlos que jueguen sin miedo. Él no pensó que antes de viajar tendría que hacer algunas compras, pero para eso estaba  Pepita, su mujer, que le dice: ¡hay que comprar un balón más grande! Que Julito va a jugar con los alevines la próxima temporada y  también  una nueva equipación. Yo se lo prometí  si sacaba buenas notas, y las ha sacado.
Este curso ha sido muy productivo, estamos muy contentos, con lectores que nos siguen y los que se unirán a lo largo de próximos  cursos.

                               ¡BUENO NOS VAMOS DE VACACIONES!


            En la campiña extremeña, algunos ganaderos se convierten en trashumantes cuando se acaba la primavera y, un buen puñado de pastores, se disponen a subir el ganado a la sierra y que el rebaño paste durante el verano en las laderas que, regadas por el agua de la nieve, se convierte en un manjar para la raza bovina especialmente, ya que también abundan las ovejas y las cabras. Pero como estas últimas son más exigentes a la hora de comer, son pocas las veces que están juntas y por eso hay sitio para todas en las faldas de la sierra.

    En otras profesiones también se podía decir que se cambia de lugar en algún momento, no para pastar pero sí para cambiar de forma de vida y para lograr un descanso, al mismo tiempo que conocemos otros lugares, otras personas y otras costumbres, pues todo es una manera de descanso y de pasar un tiempo alejado de la rutina de todo un año, a la vez que reponemos fuerzas para que nuestra incorporación a nuestro deberes, lo hagamos con más fuerza y comprensión con los demás, cuando volvemos con las pilas recargadas.

    Todo esto puede parecer raro y absurdo, pero la vida tiene tantas cosas raras, que nunca se puede saber lo que serás mañana, ni donde te encontrarás, pues cada mañana nos levantamos con sorpresas, ya sean de la índole que sean. Unas nos ponen los pelos como escarpias y otras nos hacen temblar ante lo que nos presentan las noticias, porque si prestamos mucha atención a los medios informativos, se nos retiran hasta las ganas de desayunar. Y para no cansaros más con estas cosas os diré aquello de, hasta luego, nos vemos en octubre.


Queridos amigos, hemos llegado al comienzo del calor y al final de una fase con una gran confianza para un comienzo que todos deseamos sea mucho mejor, para todos los sufridos españoles de a pie.
Un hasta luego, es la mejor manera de decir que seguiremos resistiendo, y que nuestro espíritu cansado por las duras pruebas que nos infiere esta realidad tan cruel como despiadada, necesita que cada ser se retire por un tiempo a sus entretelas en busca de su mismidad. Esa mismidad que se ha perdido por los vericuetos que el destino y los políticos economicistas y chapuceros la han tenido expuesta en estos años que estamos pasando con tantas pruebas penosas como conflictivas.
Así que cuando en octubre regresemos estaremos descansados y reanudaremos nuestros encuentros con las pilas recargadas y con la confianza renovada de proseguir la grata tarea de estar juntos. Y manifestarnos escribiendo aquello que nos provea de alguna satisfacción para seguir en la brecha empleando nuestro tiempo en compartir inquietudes con quien desee adherirse a nuestra idea de comunicarnos con todos.
Para mí es muy grato decir hasta luego, nos vemos en octubre.

      Daros prisa que hay que terminar de editar  el penúltimo comentario en el blog. Nos tomamos un descanso hasta octubre, pero sólo en cuanto a reuniones, debates, tormenta de ideas e inclusión de trabajos en nuestro querido blog. La producción de nuevos temas, crónicas, relatos, artículos de opinión y cualquier otro modo de comunicarnos, nunca se para. El descanso nos servirá para analizar ideas, conceptos y métodos de creación y, sobre todo, para volver con espíritu y fuerzas renovadas para mantener vivo nuestro blog.

        Lo que nos empuja a seguir escribiendo, aparte de aflorar en cada uno de nosotros el deseo de expresar a otras personas nuestras sensaciones, inquietudes y sentimientos, es que ninguna crisis económica va a quitarnos de realizarlo. Antes publicábamos una modesta revista de ámbito local donde poníamos todas las ilusiones y la subvención que nos asignaban. Muerta en brazos de la cacareada crisis la subvención, no pudieron matar nuestras ilusiones y derechos a expresarnos libremente. Nos pusimos al día y encontramos esta puerta que se abre a cualquier persona del mundo que, sin ninguna obligación en ello, descubre nuestros pensamientos y tiene la libertad de expresar su parecer de gusto o crítica a lo que lee.

        Esperamos vuestra paciencia con nosotros y que también disfrutéis  de ese merecido derecho al descanso que todos los seres humanos tenemos.


Como suena la tinta